El Siglo de Oro literario, cuyo más espléndido fruto fue el Quijote del que se celebra el IV Centenario, alargó la Edad de Oro de la Historia de España, un período de doscientos años en que los españoles estuvimos a la cabeza del mundo. ¿En qué creían y cómo pensaban nuestros antepasados, tan cercanos y a la vez tan lejanos a nuestra mentalidad y nuestro tiempo?; ¿cómo acercarnos a ellos nosotros, españoles del s. XXI, para conocerles y comprender su modo de vivir y de morir?
La exposición “La España de Cervantes” pretende re- suscitar el interés por el período más glorioso de nuestra historia cuyo recuerdo hemos ido perdiendo durante los largos siglos de la decadencia, suplantado además en ciertos casos por las infamias de la Leyenda Negra inventada por nuestros enemigos históricos, que mejor harían reconociéndose autores de mayores crímenes que los nuestros, si los hubo. Mediante los libros, grabados y mapas de la época que mostramos, queremos abrir ventanas, resquicios desde los que los españoles de hoy se puedan asomar a un tiempo y a un mundo que constituyen el fundamento de nuestra idiosincrasia colectiva y de nuestra identidad nacional.
No aspiramos a recrear la época, tarea fuera de nuestro alcance, pero sí a recoger algo de su atmósfera; a ofrecer posibilidades de acercamiento y de comprensión; a sugerir reflexiones; a proponer temas a debate; a provocar la investigación y el trabajo personal. Nos gustaría que nuestros visitantes tirando de los hilos que ponemos a su alcance lleguen al ovillo, al núcleo de la Edad de Oro española. Grabados, mapas y libros pueden ser vistos como los cabos de otros tantos hilos, cada uno con su propia “ayuda” -necesariamente breve y esquemática- a modo de introducción o explicación. En algunos casos citamos los datos objetivos, ya sean históricos, literarios o de costumbres; en otros presentamos las opiniones de autores que nos han parecido estimables por su autoridad académica o porque su visión está cercana a la de los españoles de aquél tiempo, con lo que nos ayudan a situarnos en su contexto espiritual y cultural.
Los puntos de vista religiosos, filosóficos, históricos, científicos, literarios, artísticos de estos hombres –muy cercanos a los entonces- no tienen hoy la preponderancia que en épocas pasadas. En la España de hoy –más racionalista y más opulenta pero quizá menos rica en ciertos sentidos- se suelen ver las cosas de otro modo. Pero les hemos elegido como introductores sin que ello implique suscribir sus maneras de ver y de contar el mundo. Por similares motivos hemos decidido imprimir las “Ayudas” de la Exposición y este mismo catálogo utilizando la bellísima -y hoy día desusada- tipografía de nuestro más emblemático impresor, Joaquín Ibarra. Deseamos para nuestros visitantes y también para nuestra España de hoy una nueva y feliz Edad de Oro.
